Capítulo 11: "Quien la sigue, la consigue" Monólogo de Irene
Lucas y Joaquín, el paparazzi que le dio el trabajo, hacen el seguimiento a un político al que fotografían junto a Luna. Joaquín sabe que esas fotos serán un negocio y Lucas, que ha reconocido a su prima, sabe que serán un problema. Informada Luna, tal y como le auguró Santiago, pide ayuda a César
para que su madre no descubra su auténtica profesión y para que
Alberto, detenido, no sufra las consecuencias del escándalo. Pero,
César lo malinterpreta y extrae las conclusiones necesarias como para
distanciarse de ella. Irene tiene así vía libre hacia el corazón de César
que, confundido y seriamente tocado, se deja querer. Pero, impedirá que
se publiquen esas fotos, aunque a cambio tendrá que ceder con la
revista y se dejará hacer un posado de fotos en su casa, que será un
mensaje claro para Luna. Irene posa con él en calidad de prometida.
Por su parte, Laura está totalmente centrada en la defensa de Alberto.
Intenta hablar con el juez, hacerle ver lo irregular de su conducta. Lo
hace, también, con Javi, el hijo e incluso con Raquel, su mujer. Nadie
parece creerla pero Raquel, por su cuenta, sospecha que algo hay en
todo este embrollo y presiona a su marido para que sea honesto y legal.
El juez no atiende a razones y Raquel habla con la juez que lleva el
caso del intento de homicidio y le explica todo lo que sabe. Garrido, el juez, es apartado de su cargo y retirado a la fuerza con tal de evitar un escándalo jurídico. Al final, Alberto sale en libertad bajo fianza.
Cristina tiene problemas con un cliente
que acaba pegándola. Cuando se entera Esteban, éste somete a chantaje
al cliente y la historia llega hasta Luna que tiene que tomar
decisiones con Max. Despiden a Esteban y vive un duro enfrentamiento con Cristina a la que intenta hacerle ver la realidad de su miserable vida. Parece que Cristina se va a suicidar, pero acaba retornando al calor del hogar familiar y dejando, definitivamente, atrás la profesión.
Manuel, libre y de nuevo "gallito", intenta amilanar a Emilia
que lo pone en conocimiento de su hija. Luna, ni corta ni perezosa, se
presenta en casa de Manuel y le roba unos documentos que demuestran sus
ilegalidades en el mundo de la construcción. Pero, Manuel aclara todo
el entuerto, descubre la nueva personalidad de la prostituta y deduce
que, una vez más, le ha engañado.
José Luis, el político y padre de Cristina, quiere agradecer a Luna lo que ha hecho por su hija. Luna pone en sus manos los documentos robados a Manuel.